Alguna vez Freud dijo que la muerte es lo único que no podemos conocer ni siquiera en el inconsciente. Es algo a lo que todos llegaremos pero mientras tanto, es algo inexplicable e imposible de describir por el simple y único hecho de que estando vivos estamos imposibilitados para experimentarlo. Así pues, de nada sirve decir que nos “soñamos muertos” ya que si nos estamos viendo muertos en un sueño, al vernos, estamos vivos. También es inútil comparar el estado de coma con la muerte y los que han tenido la fortuna de sobrevivir a ese estado, ya que realmente nunca se murieron. No pretendo en este momento hacer un análisis epistemológico sobre la muerte, pero quise comenzar así mi relato sobre un recuerdo que tiene que ver con la muerte pero también con la inmortalidad.
Acababa de cumplir 14 años y estaba en plena adolescencia, queriendo ser más grande de lo que era; me encontraba viendo el tradicional “Monday night football”, pues justo jugaban en ese momento los Delfines de Miami, el equipo de “americano” al que siempre he seguido desde los 7 años. Ese día jugaban contra los eternos rivales: los Patriotas de Nueva Inglaterra. Eran como las 22.00 hrs y nunca olvidaré el tono solemne y fuera de contexto que en ese momento utilizó Jorge Berry para anunciar el lamentable e histórico suceso. “...interrumpimos la narración del juego, para anunciar la muerte de la persona más influyente en el rock y en la música del siglo XX”.
Yo estaba sentado en la alfombra mirando el partido que estaba por terminar. Cuando escuché esas palabras, aún sin que dijeran todavía el nombre de John, sentí un vacío en el abdomen y mi corazón se empezó a agitar, no sé por qué, pero en fracciones de segundos imaginé que dirían su nombre. Cuando finalmente lo escuché me paré como impulsado por un resorte y desperté a mis padres para decirles que había muerto John Lennon. ¿Cómo podía ser eso posible? Me repetía a cada instante.
Al día siguiente, la televisión y la radio se inundaron de la noticia. A toda hora se escuchaba su música y las canciones de los Beatles y se transmitían las imágenes del individuo que le había disparado mortalmente. En todo el mundo se veían congregaciones de jóvenes y personas de todas las edades vestidas de blanco, pues era el color favorito de John, rindiéndole tributo con veladoras y depositándolas a manera de ofrenda con su retrato, en parques, plazas y aceras de Nueva York, Londres, Roma, Los Angeles, Sidney, Moscú, Tokio, México, Madrid, Buenos Aíres, Hamburgo, etcétera.
¡No era posible que eso estuviera pasando! Me decía yo mismo. Se había ido uno de los cuatro genios del grupo que cuando yo nací, a los pocos años se había desintegrado para nunca volver a reunirse; pero que todos los que los admirábamos, soñábamos con que algún día llegaría ese momento, sin embargo eso ya no sería posible.
Ese día salimos miles de personas a comprar el último disco que había terminado de grabar apenas unas semanas antes: “Double fantasy”, el disco fue imposible encontrarlo en alguna tienda. (Unos días después saldría a la venta con la “oportuna” leyenda: Disco Póstumo).
Han pasado ya 30 años en los que he vivido tantas cosas que en ese tiempo yo quería vivir y aún no vivía; he crecido, he terminado mis estudios, he viajado, he asistido a todos los conciertos que Paul Mc Cartney ha dado en México, me he casado y me he convertido en padre pero a pesar de todo, no ha pasado un solo año en que no recuerde ese infortunado suceso y me pregunte: cómo sería el mundo de la música si él estuviera aún vivo, y siempre, inevitablemente en este día un par de lágrimas empañan mi visión al escuchar “Just like starting over”.
Este espacio pretende presentar aspectos de la vida cotidiana desde un enfoque sencillo y claro, con tintes críticos, algunas veces irónicos y si se puede divertidos, pero siempre con la intención de aportar algo a cualquier persona que lo lea sin importar la tendencia ideológica, política o religiosa. No pretendo por supuesto que todo el que lo lea esté de acuerdo conmigo, pero sentiré que cumplió el objetivo si logré que alguien se lleve de aquí alguna reflexión al respecto.
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"...thinking that perhaps love and peace isn´t enough and you have to go and get shot or something..." J. Lennon
ResponderEliminarDid he knew?
Nice writing.
Recuerdo que cuando conocí la noticia del asesinato de Lennon, apenas sabía quien era él. Uno de mis tíos comparaba los discos LP de The Beatles, pero... de ahí a saber yo quién era quien, pues no. Luego leí biografías de Lennon, su historia, su aporte a la música, sus ideas. Hace poco vi un concierto de Paul Mc, y me sigue sorprendiendo la sencillez del Sir. Creo que a Lennon le faltó eso.
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