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miércoles, 14 de diciembre de 2011

¿Las mujeres aman mucho y los hombres poco?

Hace muchos años leí un libro que sin imaginarlo influiría en mi pensamiento desde entonces. El libro al que hago referencia es El erotismo de Francesco Alberoni. Sin duda un libro que todos los que quisiéramos entender un poco la óptica de nuestra pareja debiéramos leer, independientemente de nuestra formación o deformación académica, género, religión u oficio que ejerzamos.
 Alberoni opina que: “el hombre suele amar una sola vez en su vida y la mujer está capacitada para amar varias veces a lo largo de su vida”
Sin duda este precepto genera mucha polémica en las mujeres y podría decirse que poco asombro sino es que indiferencia en el hombre.
El por qué de estas reacciones podría explicarse de la siguiente forma: el estereotipo que la sociedad ha impuesto a la mujer,  es que ésta gusta de las novelas rosas  y creé- en su natural romanticismo- que el amor es para siempre y que el hombre que es un  eterno cazador generalmente no se entregará a una sola mujer, pues él, a diferencia de ella es un macho primitivo en cuestiones del amor que se caracterizará por saciar su necesidad de conquista en todas las hembras  a las que tenga alcance.

En cambio, la mujer pensará que ella “SÍ SABE AMAR” y  se entregará para toda la vida al hombre que ama.
El hombre, cuando escucha la argumentación de Alberoni, seguramente no dirá nada y seguirá escuchando la música que haya en la reunión dando un sorbo a la copa que esté bebiendo.
Que la mujer empiece una acalorada discusión al respecto y el hombre se encoja de hombros no significa que a éste no le interese el tema. Lo que sucede es que generalmente lo tendrá tan claro que considerará que no vale la pena discutirlo. Y es que mientras para la mujer esto pudiera ser un sacrilegio, el hombre tiene claro que solo una vez amó realmente y que a pesar de los años y probablemente de no haberse casado con ella y haber conocido a varias más, ese amor permanecerá como el amor de su vida, a la cual recordará hasta el último día de su existencia.
 La mujer en cambio pensará que nunca amó a nadie más que con quién está actualmente y los anteriores pudieron ser importantes en su vida pero nada más.
¿Qué pasaría si nos los encontráramos dentro de 10 años a esa misma mujer  que ahora mismo defiende  enconadamente su postura y al hombre que no dijo nada y por alguna causa cada uno de ellos se hubiera separado de sus respectivas parejas? Seguramente  la mujer ya no recordaría significativamente al hombre que 10 años atrás la acompañó a esa reunión y el hombre por su lado que también habrá terminado con la pareja que lo acompañaba en aquella reunión, seguirá recordando como en aquel entonces a la única mujer que amó y que curiosamente ni es la que está actualmente con él ni la que estaba en la reunión 10 años atrás.
Con lo anterior ¿podría decirse que la mujer amará toda su vida? Sin duda la respuesta es sí, pero difícilmente amará al mismo hombre. En cambio, el hombre amará toda la vida a la misma mujer aunque a ésta la haya dejado de ver probablemente 20 años atrás.

1 comentario:

  1. Este articulo me deja muchas dudas, y termino por no estar del todo de acuerdo, me parece una afirmación simplista, que dicha con tal contundencia parece ilógicamente absurda, como si hubiera un "amorometro" o algo así. Y si el verdadero amor de dicho hombre llega al final de su vida? Entonces... nunca amó antes? O hizo como que amo? O se conformó con medio amar? O es que necesariamente el primer amor del hombre es el único y verdadero amor? Gulp. Y si la mujer puede amar con tal ligereza, su amor nunca es estable? No es posible que permanezca amante a un solo hombre? Su amor es "light"? Tiene que amar a todos los hombres con los que se relaciona sentimentalmente? Los "FREE" son propios de los hombres? Demasiadas interrogantes... :)

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